Intentaron hundirme. Pero fallaron.

Intentaron silenciarme. Pero fracasaron.

Intentaron que los muchos Garys Stu que usurpan el nombre de Uzumaki Naruto para fantasías self-incert con harems de incontables mujeres (que carecen de personalidades, que se limitan a servir de fanservice caminante) y poderes que rozan lo omnipotente, donde se ridiculizan de manera cruel a Sasuke, Sakura, Kakashi y tonelada de personajes más me menguaran en porquería.

¡Trataron de matarme dejándome en el olvido de un simple y llano recuerdo efímero, que se esfuma como las llamas de las velas!

Pero ¿adivinen qué? No lo consiguieron y, esos individuos que tan desesperados intentaron acabar con mi mera existencia fallaron estrepitosamente.

Gokussjdensetsuno45, está de vuelta, más recargado, más poderoso, más esclavo de la prosa de lo que nunca fue. Más preparado para continuar esta historia que por lejos, supera el mierdoso final de Naruto, la mierdosa película final y la futura tercera parte con la abominación de cabeza de bananal y puta de la atención de Boruto.

Con este epígrafe, yo, estoy orgulloso de exclamar con vigor: ¡Estoy de regreso, maldita sea!

O como dijo un filosofo incomprendido, conocido como Vegeta — el príncipe de los Saiya-jin: «I'M BACK BITCHES!»


Naruto: Yūjō no Arashi

Acto 12

Uniones — complots oscuros.

El semblante de Uchiha Obito se había alterado en una apática, invernal y gélida gesticulación facial que únicamente parecía mirar a los tres contrincantes ante él con inclemencia —incluso cuando sus pupilas estaban completamente pérdidas en una blancura pavorosa —. De todo su cuerpo surgía una brutal explosión de energía que podía ser comparada fácilmente con una colérica tempestad huracanada soplando; por lo menos así podían sentirlo el trío de los Sannin de la nueva generación. Yakushi Kabuto, él como un digno discípulo del Sannin Orochimaru demostraba una idiosincrasia análoga a la que el fallecido Sannin en cuestión tenía. Retorcida, cruel, insensible. Aquel preciso temple digno de una culebra se hizo presente en el cuerpo poseído de Uchiha Obito, fue en el momento en que una sonrisa que fácilmente heló la sangre a alguien en especial… Fluttershy jamás había visto una sonrisa con semejante perversidad.

Ni Nightmare Moon, ni Discord, ni siquiera el tiránico del Rey Sombra podían igualar aquella sonrisa. Simplemente, no tenía una minúscula pizca de bondad en ella. Ella hipó con pavor, como una reacción casi maquinal, quiso esconderse tras su amiga más valiente de las tres; en ese momento, notaba como Applejack intentaban mantener una semblante de rebosante de brío en ese momento. Se refugió en ella y cerró los ojos con fuerza esperando que algo ocurriera, que algún milagro sucediera en ese instante tan oscuro… Su pavor creció aún más, sintió una necesidad insaciable de gritar, sencillamente gritar hasta que no pudiera más.

Él la miraba.

Él la miraba.

Sus ojos blancos obviamente estaban puestos por encima de ella; podía percibirlo con el simple mirar a sus ojos. Él planeaba hacerle daño, él planeaba matarla. El mundo de Naruto estaba plagado de muerte. La muerte puede alcanzar a cualquiera indeliberadamente, como una oscura, perversa y maquiavélica heraldo que llanamente no conoce clemencia; mucho menos con personas frágiles como ella. Ella siempre había sido así, que Celestia la perdonará por ello, ella siempre se dejaba dominar por el temor fácilmente. Esta no era la excepción. El pavor por tanto la apariencia como abrumador poder de Uchiha Obito provocó un efecto en cadena en todo su cuerpo. No podía moverse. ¡No podía moverse!

—Supongo que esta mocosuela de aquí es importante para ustedes. —Aunque sus ojos no estaban presentes dejando ininteligible a quien le hablaba, pero se podía conjeturar que era a Naruto y Sasuke—. Sería una lástima que alguien la asesinará, ¿no creen?

—¡NO TE ATREVAS, KABUTO! —bramó Naruto.

«Me va a matar», retrocedió, sus piernas le vacilaban. «Me va a matar», cayó al suelo de espaldas y continuó retrocediendo. «¡ME VA A MATAR!».

Las pupilas de Fluttershy se ensancharon de manera excedida subyugadas por el llano sentimiento de temor que fluía por toda su sangre. Intento buscar alguna forma de poder salvarse; pero el simple moverse era algo imposible de lograr. Su cuerpo entero estaba inmovilizado por el simple temor que recorría por cada una de sus venas. Únicamente pudo quedarse allí quieta y mirar con su propia mirada que sucedía… Pero todo se había oscurecido. No podía ni siquiera ver por el temor, sus ojos se ensombrecieron de pronto, su miedo había llegado a tomar su propia vista.

Lo único que ella podía hacer en esos momentos, era dedicarse únicamente a observar como él se acercaba. Las múltiples exclamaciones fallidos de Naruto, Sasuke y Sakura en una parodia de un intento frustrado para frenar a Uchiha Obito de la conducta desalmada que estaba por realizar, ella soltó tantos gritos como pudo en el instante en que observo como la mano.

Pero se detuvo.

Oyó un estruendo casi ensordecedor y además, Obito no la llego a conseguir. Espeluznada todavía, volvió a mirar. ¡Fue Applejack quien se puso por delante de ella! ¡Fue Applejack quien dejó en el olvido todos sus temores para prestarle ayuda! ¡Fue Applejack, quien de una manera brava, le asestó una patada a Obito sin importar la dureza de su rostro!

—¡Apártate de mi amiga, cara cortada! —le advirtió Applejack.

Naruto observó anonadado la escena. Por lo que se podía ver, a penas arreglárselas para llegar a murmurar el nombre de ella.

—A… Applejack. Suge*, dattebayo.

—¡Genial, Applejack-san! —exclamó Sakura, indeliberadamente cerrando sus puños por la emoción.

Sasuke no daba a mostrar ninguna expresión, ni ningún tipo de gesto además de su acostumbrada indiferencia. Pero a pesar de aquello, era posible intuir en él, que muy en lo profundo de su ser, se encontraba anonadado por el acto de bravura de Applejack.

—Atacar a un contrincante, sin siquiera vacilar por un solo segundo —la actitud estoica de Sasuke fue rápidamente borrada por una pequeña sonrisa que cruzo por las comisuras de sus labios—, eso está bien. No es ser estúpido, el confrontar a un enemigo así, que viene con una fuerza abrumadora, a eso se llama tener verdaderas agallas.

«Supongo que ella y Naruto en verdad harían una buena pareja —los ojos ébanos de Sasuke se fijaron en su mejor amigo—, ambos son alocados y valientes. A mí no me puedes engañar, Naruto, te conozco desde los trece años, me puedo percatar de que realmente sientes algo por ella»

En ese instante, algo en el viento interrumpió a Sasuke y sus pensamientos fueron dispersados de inmediato y centrados en otra cosa, en algo completamente diferente —algo maligno que fluía conjuntamente con el aire—. Vio como Uchiha Obito se ponía de pie justamente tras la patada de Applejack, allí, vio como esa misma herida había sido tan poderosa que incluso una cierta pedazo de la mejilla del Uchiha había sido destrozada en su totalidad, únicamente quedando tiras que flotaban a su alrededor. No le dolía, no lo demostraba ni siquiera una minúscula parte del tiempo. Sus ojos seguían mirando con inclemencia tanto a Naruto como a Sasuke, como si ellos fuesen lo único que le importaban.

Eso era algo que ambos podían percibir con claridad. Los espeluznantes ojos huecos de Uchiha Obito miraban incluso allende de sus propias almas.

En una pequeña fracción de segundo, parecía que fue tan sólo en un parpadeo que un evento extraordinario y a la vez espeluznante aconteció ante ellos. Uchiha Obito desapareció de pronto ante sus propios ojos —se esfumó como si formase parte del aire—, de sopetón, él estaba de pie ante ellos. Oyeron voces distintas gritando sus nombres, eran las féminas del equipo. Pero antes de llegar a responder o moverse de allí, las palmas de Uchiha Obito se abalanzaron por sus pupilas y sus caras. Y en menos de un instante, todo sucumbió en la oscuridad de la nada…

Entonces, ambos se esfumaron como nubes de humo. Nadie estaba allí, como espectros de humo. El Uchiha no demostró ningún tipo de sorpresa o recelo por este inesperado hecho, se giró sobre sí mismo mientras musitaba: «Kage bunshin».

Applejack le imitó, se giró una y otra vez sobre sí misma, pero de forma más frenética que el Uchiha, Naruto y Sasuke se habían esfumado completamente, no habían dejado remanente alguno de ellos allí. ¿Dónde estaban? ¿Se esfumaron?

Sakura dilató su mirada y enderezó la cabeza. Entonces sonrió.

«Esos dos tonto —se dijo para sí misma—, siempre haciendo locuras sin pensarlo antes».

¡Un golpe violento!

Naruto y Sasuke, ambos juntamente asaltaron con sus dos técnicas predilectas a Uchiha Obito. Applejack lo vio impresionada, también Pinkie Pie (aunque emocionada) y Fluttershy (sutilmente asustada), vio como el rasengan de Naruto se combinaba con unas enigmáticas flamas oscuras como la noche de formas variadas que danzaban en el aire, como si fueran extraños dibujos artísticos.

Ambos rechinaron los dientes y farfullaron el nombre de ésta poderosísima técnica:

¡Shakuton: Korin Shippū Shikkoku no Ya Zeroshiki!

Un nombre muy largo y sin duda casi como un trabalenguas para ser mencionado. Naruto lo debía admitir, se mordió la lengua mientras exclamaba su nombre.

Los dos se apartaron del Uchiha, con una orden de Sasuke quien le dijo a Naruto «¡Aléjate de él!» y observaron solemnes cómo su cuerpo se consumía lentamente por las miles de llamas negras del amaterasu.

Sasuke miró a Naruto extrañado, levantando una ceja.

—¿Qué onda con tu manía de llamar a las técnicas por nombres tan largos? —inquirió Sasuke.

—¡Oye!, ¿cómo la habrías nombrado tú, señor cabeza de gallo? —exclamó Naruto indignado.

—¿«Enton: Rasen Shuriken» quizás? —preguntó Sasuke con socarronería.

Naruto calló un momento, y adoptó una postura pensativa. Súbitamente oprimió los dedos en forma de puño.

—Mierda, esa es buena dattebayo —admitió al fin.

A unos pocos metros de distancia de allí, Kakashi suspiró.

—Igualito a Minato-sensei —dijo por lo bajo.

Inmediatamente, escucharon un bramido, una voz que farfullaba con cólera inimaginable: «¡Shinra tensei!» Naruto y Sasuke observaron sobrecogidos, como las llamas que envolvían a Obito eran como empujadas por éste, como un fuerte viento apagando las llamas. Obito estaba devuelto a la acción, como si nada le hubiese sucedido, su cuerpo estaba completamente intacto. Les mostró a Sasuke y Naruto una muy perturbadora sonrisa maliciosa; los dos retrocedieron sutilmente al ver dicha repentina expresión. ¡Qué mala suerte! ¡Los dos habían pensado por un breve instante que todo en verdad en ese momento la batalla había terminado! Tanto Naruto como Sasuke rumiaron molestos por este hecho.

—¡Demonios, creí que ya había terminado y que este era el final… el final! —se quejó Naruto.

—¡Está reanimado por el Edo Tensei! ¡No será fácil derrotarlo, Naruto! —afirmó Sasuke.

—¡Entonces yo me encargaré de él! —Unió ambas manos, esgrimiendo el sello particular de la técnica que prefería utilizar para encarar a distintos enemigos en incontables momentos en el pasado—. ¡Kage bunshin no jutsu!

(Naruto soundtrack—Need to be strong)

—¡NO, NARUTO!

¡Sasuke trató de prevenirle de lo que le traería su acción! Extendió su mano y le gritó a Naruto que se detuviera, pero fue en vano. Naruto hizo caso omiso a lo que él le decía y muy tontamente intento hacer frente a Obito por más que éste prácticamente le doblaba la fuerza.

El resultado, tal y como Sasuke lo había predicho, fue contraproducente para Naruto. Obito prácticamente le abatió con sencillo y único puñetazo y le dejó tirado en el suelo, y como si no se tratase de suficiente castigo para el muchacho y para deleite morboso de su antagónico, comenzó a propinarle patada una tras otra en el torso. Fluttershy no pudo tolerarlo, se tapó con vertiginosa rapidez sus ojos ¡La escena era tan espantosa para su inocente mente como para verla! Naruto desfiguraba su rosado rostro que ella tanto consideraba como una de las cosas más tiernas en existencia en continuas expresiones de dolor inconmensurable.

Sin embargo, algo comenzó a repetirse, algo en su mente que le decía a punta de que no podía dejar que eso pasará. Fluttershy era una persona que parecía simplemente ser incapaz de sentir emociones negativas —odio, rencor, furia, etcétera—; pero en ese momento, sentía como la cabeza se le calentaba como una tetera a presión, ¡como tal ese mismo instrumento estaba en estado de ebullición! Conforme veía como Naruto recibía más golpes, más dolor y más agonía sobrellevaba, ¡más acrecentaba su furia!

Obito lo dejó de patear, dejó que escupiera un poco de la sangre y sonrió. Fluttershy oprimió aún más su dentadura.

Naruto lo miró turbado de tanto castigo recibido, parecía como si hubiera más de un solo Obito, pero era su visión que se nublaba y fallaba. Fluttershy apretó sus dedos casi al borde provocar un sangrado en la palma de su mano.

Finalmente, el Uchiha lo sujetó del cuello con fuerza, dejando al muchacho a duras penas mascullar una palabra que la tímida muchacha interpreto como su propio nombre. Oyó: «¡Fluttershy!» y entonces, estalló.

(Tema concluye aquí)

No oyó palabra de Applejack ni comando del capitán del escuadrón que era Kakashi, simplemente se dejó guiar por un mero instinto formado por la cólera que la cegaba y que hacía que ella viera todo de rojo.

(Naruto: Shippûden — Anger)

No tenía ni la más mínima idea de lo que hacía, simplemente parecía que su cuerpo se movía por sí solo, sus manos se unieron indeliberadamente en forma de un sello común que Kakashi y Naruto asimilaban con las técnicas de estilo mokuton o elemento de madera; y como si fuera capaz de moldear la madera y controlarla a su mero antojo, levanto los trozos de las maderas que habían sobrado de la pasada batalla entre Obito y Kakashi. Todos observaron atónitos e aterrorizados como la madera se unía y tomaba la forma de un enorme e intimidante dragón hecho puramente de la corteza de la madera con enormes, intimidantes y penetrantes ojos dorados.

Aquella criatura creada a partir de las inexplicables y extrañísimas habilidades de la tímida muchacha de larga melena rosada enrolló a Obito, dándole un tremendo apretujamiento, tan pronto como eso pasó, Kabuto percibió como el chakra que había conseguido gracias al control del cuerpo del Uchiha, se desvanecía progresivamente. Le sobrecogió cuando se percató que de todo el poder que había obtenido ¡solamente le quedaba la mitad!

—¿Qué diablos es esto? —exclamó e intento recuperar el control de la situación de este incidente; pero para su desgracia le fue imposible. Kabuto abrió de forma desmesurada sus ojos y se percató de qué era esta técnica y quien era el único capaz de usarlo—. ¿Esto es… el mokuryû no jutsu? Pero eso es imposible ¡se supone que solo el Shodaime Hokage era capaz de usar una técnica de semejante calibre! —agachó la cabeza y centró toda su atención en el suelo de su gruta como si hubiese algo espantoso allá abajo—. ¿Cómo es posible que una mocosa pueda hacer algo que sería imposible de hacer? ¡No, no hay forma! ¿Orochimaru-sama? ¿Acaso tenía otro «experimento» del que no me ha relatado?

»No, él solía contarme absolutamente todo acerca de sus más oscuros experimentos, ¡hasta los más prohibidos! y nunca hubo una niña de cabello rosa a la cual le hubiera aplicado las células del Shodaime Hokage; entonces, ¿cómo demonios es ella capaz de usar mokuton? —Kabuto guardó silencio, meditabundo—. Tengo que saber más acerca de esa mocosa y acerca de cómo ella es capaz de hacer eso.

(Tema concluye aquí)

(Naruto: Road to Ninja — MADARA VS. NARUTO)

Kakashi observó la escena, anonadado hasta la medula; ni siquiera Tenzô era capaz de usar una técnica como la que Fluttershy había usado. Tanto Naruto como él entonces se acordaron de quien fue el que lo uso la última vez, pues ellos habían estado presentes en el campo de batalla cuando un antiguo antagonista del mundo entero la había utilizado contra ellos.

«Mokuton: mokuryû no jutsu» Naruto recordó a Madara enunciando el nombre de la habilidad con su barítona voz, levantando su palma abierta apuntando hacia él y también recordó la sensación que tuvo cuando la textura áspera de la madera se enredaba imposibilitando cualquier movimiento de su parte. Madara le había sonreído como si se jactara de que la victoria era suya y no de ellos. «Suerte intentándolo —Naruto había tratado de destrozar la madera que lo rodeaba pero no había logrado ni siquiera agrietarla—; no hay nadie, ser humano o demonio en existencia que pueda ser capaz de romper esa madera de éste poderoso jutsu. Mokuryû no jutsu, dragón de madera, es capaz de succionarte el chakra como una esponja succiona el agua. Cuidado —advirtió bajando el tono de su amenazadora voz, dejándola de un modo más claro para Naruto—, no creo que sea necesario decirte que pasará si todo tu chakra es succionado y dejado enteramente en cero absoluto, ¿o no, Kyûbi?»

—¡Es lo mismo que me hizo Madara! —exclamó Naruto estupefacto.

Sasuke parpadeó con sus ojos mirando con desmesurada sorpresa lo que su pupila era capaz de realizar. ¿Cómo podría ser capaz de hacer algo de semejante nivel? Porque fácilmente había alcanzado a Madara de una manera tan vertiginosa que Sasuke se sentía aterrorizado de su mero poder. Sentía su rostro, empapado por el sudor del terror que invadía cada célula de su cuerpo, sentía como cada parte de su cuerpo se estremecía como si sintiera frío aunque claramente la temperatura era cálida ese día.

¡Cómo sería capaz de hacer algo que la ponía a un nivel superior al de él! Sasuke trató de contestarse esa interrogante de la manera más lógica y racional, pero terminó topándose con un callejón sin salida.

Sonrió tensado.

«En estos momentos nos ha superado —talló una pequeña parte del líquido que se escurría por su barbilla—; ¡qué vergüenza! Admitir que me ha superado una chica tímida de cabello rosado que encima es mi pupila.»

—Qué… poder —dijo Itachi, tratando de enmascarar la sorpresa que le invadía con severidad pura.

—Hasta sería capaz de igualar a la princesa Tsunade —dijo Nagato.

—No…

Nagato miró extrañado a Itachi.

—¿Eh?

—Esta chiquilla —susurró—… tiene una facultad escondida que tú y yo desconocemos completamente, Nagato. —Lo miró solemne—. Es más, creo que en estos momentos, ella ha dejado al legendario Uchiha Madara muy por detrás de lo que alguna vez fue.

—¿En serio puede existir una persona con tanto poder? —se preguntaba Nagato.

—Estas muchachillas tienen facultades extrañas —Entornó su mirada—; jamás en todos mis años de vida he podido tener la oportunidad de conocer a alguien con un poder que rozaba la divinidad. Esta niña tiene ciertas facultades que me recuerdan al Shodaime Hokage.

Nagato frunció el ceño y centró su atención en el Uchiha.

—«El dios shinobi». Senju Hashirama.

—Su control de la técnica mokuton era algo inaudito de lo cual se había cuchicheado en cada nación limítrofe al país del Fuego. —Inmediatamente frunció el ceño como Nagato—. Creo que ella estaría al nivel de éste gran individuo, si es que pudiese controlar ese temperamento tan explosivo.

—Sí…

Fluttershy no había, ni siquiera disminuido la fuerza del agarre de su dragón de madera, es más ¡lo había fortalecido aún más para impedir cualquier clase de escape del Uchiha! Cuando finalmente, comenzó a advertir señales de agotamiento de parte de él, una extraña, desmesurada y tétrica sonrisa se plasmó a lo largo de su inocente rostro, erradicando cualquier muestra de la antigua Fluttershy.

—¡Intentaste lastimarlo! —masculló, el furor transfiguraba su voz en una versión ronca y más fuerte que la que normalmente poseía—. ¡Trataste de lastimar a mi Naruto! —las raíces se enderezaban de la tierra, como enormes culebras buscando a su presa—; ¡lo lamentarás!

—¡Fluttershy, tranquilízate, si no te relajas en este mismo instante terminaremos muertos! —gritó Sasuke desesperadamente por tratar de calmarla; pero Fluttershy no hacía caso de razones de éste, seguía haciendo lo que ella se le antojaba. A pesar de que él era su maestro, ella le ignoraba como si no hubiera nada allí, ¡ni siquiera se mostró preocupada cuando Sasuke terminó siendo golpeado por uno de los miles de tubérculos!

Se miró la barbilla y en definitiva eso que se colgaba de su barbilla, bajando por la comisura derecha del labio era un muy singular líquido escarlata con un particular aroma. Era su sangre vertiéndose por la fuerza del trompazo que le dio ella. A Sasuke un, le golpeó en la mente un recuerdo —efímero y breve—. Ese momento en que confrontó a Naruto en el Valle del Fin con la meta de marcharse en una cruzada de poder donde estaba Orochimaru. Naruto había liberado en ese momento una energía extraña por enfadarse, recordó como el agua había salido despedida alrededor de él, como algo similar a llamaradas anaranjadas lo rodeaban y encerraban su figura. Fue la primera vez que vio al legendario Kyûbi —que en ese momento, desconocía que su nombre fuese Kurama—. Naruto había accedido a ese estado por un estallido de rabia. Entonces…

«Es como Naruto en esos momentos —pensó Sasuke—, no puede controlar sus poderes cuando la rabia estalla en su mente. En el momento en que la rabia la domina es capaz de superarme tanto a mí como y a Naruto.»

Corrió e intentó sujetar sus brazos para inmovilizar cualquier movimiento. Fluttershy parecía poseída por un espectro iracundo y demente, se sacudía, gritaba con una áspera voz irreconocible. Sasuke ni siquiera pudo llegar a entender una las muchas cosas que Fluttershy le decía, solamente siendo compuestos de gruñidos, alaridos de furia y hasta epítetos despectivos dirigidos a Obito.

Hasta que…

(Tema concluye aquí)

—¡Fluttershy! —Sasuke lo reconoció como la voz de Naruto, quien se había levantado nuevamente por más agotado y adolorido que estaba—. ¡Cálmate dattebayo! —No le hacía caso en lo más mínimo, ni siquiera parecía prestarle atención a ninguno; quería hacer trizas a Uchiha Obito, como una especie de autómata construido y programado para ese único fin—. ¡FLUTTERSHY, CÁLMATE YA!

Y como por arte de magia. Los ojos de Fluttershy cambiaron bruscamente a su mismo aspecto anterior y dejó de intentar zafarse completamente, hasta miraba confundida al propio Naruto y después a Sasuke. Como era de esperarse, al ver como su maestro la agarraba —por su tímida naturaleza— ella chilló como una especie de patito de hule que atrajo la atención del Uchiha, y sí, ¡definitivamente volvió a ser como era antes como si se tratase de brujería o magia!

—¡Oh cielos! —exclamó, quedito—. ¡Sasuke-sensei! —miró hacia delante de ella—. ¿Naruto? —luego detrás de ella—. ¡Muchachas! ¿Qué me pasó? ¿Qué sucede?

Cada uno de los que estaban allí la miró completamente pasmados ante la reacción repentina. ¿En verdad no recordaba nada de lo que acababa de hacer? Parecía algo completamente absurdo, pero en definitiva ella lucía genuinamente extrañada y desentendida por lo que había hecho. Entonces miró hacia su derecha, ¡el cuerpo inerte de Obito estaba allí casi plenamente exánime! Ella se cubrió la boca profiriendo un agudo chillido de horror. Pasaron por lo menos unos pocos segundos, antes de que ella reuniera el valor suficiente y preguntara al trío —titubeando y su voz fueron casi balbuceos inentendibles que parecían asemejar a los chillidos de un pequeño peluche—, apuntando a Obito:

—¿Q-q-q-q-quién hi-i-i-i-hizo esto?

Callaron completamente. Dudaban si responder sería lo correcto, se miraron mutuamente, Naruto a Sasuke; Sasuke a Sakura; y Sakura a Naruto nuevamente. Sasuke asintió entonces, se encamino delante de sus dos compañeros y habló algo meditabundo:

—Fluttershy, quien lo hizo —dudó un instante, pero era imperioso decírselo—. Fuiste .

Las pupilas celestes de la tímida aludida se dilataron a más no poder. Dejó escapar un jadeo que sonaba más bien como un chillido. Por más que Obito hubiese sido un enemigo de ellos en esos momentos, ella lucía genuinamente lamentada por lo que hizo, miró el exánime cuerpo de éste y rápidamente, abalanzó sus manos por encima de su boca, tapándola profiriendo un breve chillido.

—P-pero, yo no…

—Fluttershy… —musitó Naruto.

—Relájate —Sasuke la tomó del hombro—, no te controlaste, es normal, Naruto solía pasar por eso cuando no podía ejercer control sobre Kurama; ahora eso quedó en el pasado muy atrás —Sasuke sonrió y se volvió a Naruto—. ¿O me equivoco, Usuratonkachi?

Naruto inmediatamente sonrió.

—¡Pues claro que no! —exclamó, vigoroso y lleno de energías como siempre—. ¡Kurama y yo solíamos ser como el agua y el aceite; ahora él y yo somos muy buenos compañeros e incluso él se ha ablandado y se ha vuelto una persona muy amigable!

Súbitamente, los ojos de Naruto se tornaron rojos y sus bigotes se convirtieron en azotadores enmarañados. ¡Hasta su rostro ejerció una expresión completamente distinta! Aunque lucía genuinamente aterrorizado, la cara entera se le había enrojecido como si estuviera abochornado por el último comentario.

—¡N-NO ES VERDAD! —la voz que habló por él era distinta, gutural y espantada—. ¡Y-Y-YO LOS SIGO ODIANDO A TODOS USTEDES, MALDITOS IMBÉCILES!

—Ah, vamos Kurama, no seas así —bromeó Naruto, intercambiando dialogo con Kurama, haciendo parecer que hablaba con sí mismo. Solamente consiguiendo incrementar el furor de la bestia con cola que hablaba con Naruto como si éste fuese un receptor sencillamente.

—¡Cállate, insulso mocoso! ¿O acaso quieres que te arranque la carne directamente de tu condenado esqueleto?

—Lo que tú digas.

Kurama gruñó, se volvió sin mirar a su Jinchûriki a la cara, aunque a pesar de la penumbra que imperaba allí en el amplio, Naruto consiguió distinguir como la cara de éste relucía de vergüenza.

—Infeliz mocoso, tienes suerte de que te tenga respeto de otra forma…

Fluttershy, sintiéndose alegre por el apoyo de su maestro y de Naruto cerró los ojos de forma dichosa y asintió, las lágrimas se le enjugaron.

«Gracias, Sasuke-sensei y —los mofletes le ardieron como si tuviera fiebre. Recordó algo que Sakura le había dicho sobre esos tan mencionados honoríficos que utilizaban allí, halló uno que le iba perfectamente a alguien tan amable y tierno como lo era Naruto—, gracias, Naruto-san.»

(Naruto: Road to ninja — Madara theme)

Empero, allí no acabó nada, Obito se levantó con sacudida; como si se tratase de un ciclo que seguía y seguía y no llegaba a un determinado final. Su rostro ensangrentado y magullado —que sanaba segundo, tras segundo, debido a los efectos de la técnica de la resurrección impura—. Posó su mirada en una persona en particular, que en esta ocasión, no se fue ni Naruto ni Sasuke, ni siquiera Sakura; no, él estaba completamente expectante en Fluttershy.

Su mano empezó a tiritar y sus dedos parecían tensarse a su vez; la palma de la mano se rompió con un crujido. De allí, ante la mirada horrorizada y espantada de la tímida muchacha de cabello rocilla, un instrumento brillante y oscuro emergió de entre su propia mano y lo empuñó como una espada.

—Vas a pagar —masculló con furia creciente—, ¿crees que puedes hacerme todo ese daño y salir ilesa, maldita mocosa? No. ¡Aquí acaba, se acabaron los juegos! —No tenía pensado en usar ningún tipo de técnica con ella, eso sería una muerte rápida y poco satisfactoria, sería mejor acabalara lentamente con una de esas armas que el rinnegan podía generar.

Se deleitó sus oídos con el chillido de espanto de la —ahora— indefensa Fluttershy, quien se cubría la cabeza y apretaba con fuerza los parpados. Más sus intenciones de acabar con la vida de ésta se vieron frustrados cuando su estaca fue detenida o mejor dicho, parado por alguien. Miró sorprendido como Naruto sujetaba con fuerza su arma, fue tan rápido e instantáneo que la mano derecha del muchacho se había desgarrado fácilmente con los afilados bordes de susodicha arma; ¡pero Naruto no retrocedía ni titubeaba! ¿Qué sería si lo hiciera? ¡Definitivamente no sería Uzumaki Naruto si dejaba que alguien querido por él acababa muerto!

Obito volvió a mirarlo, pero esta vez calmó su expresión.

—Como siempre, salvando a tus camaradas, ¿eh, Naruto-kun?

—¡No dejaré que lastimes a aquellos que son preciados para mí dattebayo! —masculló Naruto—. ¡Incluso si tienen que arrancarme los brazos y las piernas, eso jamás sucederá!

Obito sonrió de una manera grotesca.

—La valentía siempre fue algo que te definió bien —impuso más fuerza, hiriendo más a Naruto—. ¡Me tienes sorprendido!

Naruto profirió un grito de extremo dolor.

(Tema concluye aquí)

Sakura finalmente, estalló de furia, se lanzó contra Obito en un movimiento demencial y con su fuerza —capaz de demoler montañas—, le descargó un porrazo que hizo vibrar enteramente el suelo que cedía sobre todos ellos, a la vez que vociferaba su particular «¡Shannaro!». Como Naruto y Sasuke supusieron, lo que produjo Sakura no fue más que una tremenda explosión de proporciones bíblicas.

Sakura contempló el cuerpo desquebrajado del Uchiha por su propia mano con una expresión de furia.

Nadie se mete con mis muchachos —masculló.

Naruto contempló la zona del desastre provocada por ella, ¡era un colosal cráter de incontables metros de profundidad! Allí, enterrado entre la arena, sobresalía una pequeña cosa. Intentó, expectantemente, observar de qué se trataba; agudizar la vista entornado su mirada… ¡Era Uchiha Obito, despatarrado y enterrado en la arena!

Como era de esperarse, Naruto tragó atemorizado. La fuerza de Sakura era más monstruosa que nunca antes. ¡Podía hacerse una imagen de lo que le ocurriría si hacía o decía alguna tontería que le costará caro!

«Mejor no hago ninguna tontería —se imaginó a Sakura, con su cabello cerezo volando y agitándose como los tentáculos de un pulpo encolerizado—, o Sakura-chan me hará papilla

Sasuke miró como la encolerizada Sakura, se ruborizaba de pronto rascándose la nuca, pues su enorme fuerza, su temperamento demoníaco y demás acciones que atemorizaban a Naruto —y de vez en cuando al propio Uchiha— habían provocado que Fluttershy brincara a un arbusto y se escondiera de ella (aunque no se fijó en que su cabello —de una impresionante longitud— sobresalía de entre las verdes hojas del seto).

Él suspiró.

«Nunca cambiará» Sakura era sin dudarlo por un instante, una chica intrigante, a veces era tan adorable como una pequeña niña y otras era tan atemorizante como un demonio. Inaudita combinación para una muchacha como ella.

Naruto, curioseando, asomó su cabeza por el agujero provocado por Sakura y preguntó a nadie en particular:

—¿Está acabado?

—¡ALÉJATE DE AHÍ NARUTO! —le comandaron tanto Sakura como Sasuke. Naruto se sobresaltó y lanzó un chillido, alejándose del borde del enormísimo cráter. Cuando se volvió, Sakura y Sasuke estaban en la común postura que él había bautizado con cariño como «te estamos juzgando para que no hagas nada estúpido, Uzumaki Naruto».

Consistía siempre en la misma faena de parte de ambos. Sakura colocaba ambas manos en las caderas y Sasuke simplemente lo miraba con miradas que podían chisporrotear.

Si las miradas pudieran matar, Naruto estaría más que simplemente muerto. Aunque Applejack, Pinkie y Fluttershy los miraban a los tres confundidos —sin entender realmente porque ambos lo miraban como si quisieran estrangularlo furiosamente—, para Sasuke y Sakura la curiosidad de Naruto era como la de un gato. Pues literalmente la curiosidad de Naruto casi les costó la vida en más de una ocasión desde que se unieron como equipo nuevamente.

Como en una ocasión, que tuvieron que acudir a un cierto lugar concurrido en lo más profundo de los bosques que bordeaban a Konohagakure y eran limítrofes de Sunagakure. Naruto fisgoneó en las pinturas que ninjas de civilizaciones pasadas habían dejado atrás porque le parecían chistosos y tontos; ¿el resultado? ¡Tuvieron que huir de una oleada de flechas, dardos que probablemente contenían veneno de siglos de antigüedad y hasta escapar de una roca de un tamaño ridículamente enorme! Ése mismo día que recordaban como «la semana oscura del equipo siete», Sasuke llegó a la aldea con la piel, ropa y todo lo demás oscurecido por trampas de llamas; Sakura con una gran parte de su cabello recientemente crecido cortado otra vez; Kakashi con una flecha atorada en la retaguardia; y Naruto, con la cara ensangrentada y amoratada por las reiteradas palizas de parte de Sakura y Sasuke por curioso.

Desde aquel día, retomaron una rutina que dejaron de días arcaicos de regañar a Naruto si hacía alguna tontería que les costará mucho, como lo que hacía en ese preciso instante.

Naruto se rió enervado, tratando de aludir las miradas asesinas de ambos.

—Lo lamento —dijo.

Los dos suspiraron de manera sonora. Para Naruto eso era siempre una buena señal y un ¡gran alivio!, ya que significaba que lo habían perdonado y no lo iban a aniquilar a costa de reiterados (y dolorosos) puñetazos. Entonces, él se acercó con su típica postura de despreocupación, en la cual, siempre ponía sus manos en la nuca y cerraba los ojos —haciendo que no parecieran más que simples líneas como un gatito—, cosa que provocaba que Fluttershy se cautivara por ello.

Entonces. Notó algo que no pasó por desapercibido ni por un instante. ¡Sakura y Sasuke miraban delante de ellos atemorizados! Naruto miró por detrás y allí estaba Obito. Parecía una grotesca obra de arte, con el rostro deformado de una manera sangrienta por parte de Sakura y con una espantosa sonrisa grotesca con el particular líquido escarlata vertiéndose sobre los molares de éste.

Pero entonces. Oyó una parvada de aves por delante de él. Un resplandor casi enceguecedor y finalmente, Uchiha Obito cayó al suelo… seccionado desde la cintura para abajo. Cuando alzó la mirada en shock, vio a Kakashi con la mano derecha con relámpagos adornándola como una manopla de electricidad y a éste mirando hacia donde estaba Obito con una mirada penetrante de furia y suma tranquilidad combinadas.

—Nadie… se mete con mis estudiantes, ¿has entendido lo que te digo? Nadie. Ni siquiera si se trata de ti Obito. —Se levantó; Applejack le ofreció su ayuda, pero éste hizo caso omiso. Finalmente, quedó delante del exánime Uchiha—. Se acaba aquí, Kabuto… esta batalla ha terminado.

—¿Piensas que esto terminó? Insulso Kakashi. Yo no soy el que ha ideado todo esto.

—¿Entonces quién?...

Uchiha Madara.

El horror recorrió la espalda de Kakashi y por lo visto, también del trío del Equipo Siete. Aunque fue Sakura quien, literalmente, terminó por caer al suelo sentada mientras observaba un panorama desalentador y oscuro por delante suyo al haber escuchado esto. ¿Uchiha Madara estaba vivo? Debía ser algún tipo de broma mórbida de parte de Kabuto para esconder al cabecilla de este complot oscuro. ¡No podía ser posible que Uchiha Madara estuviera de vuelta! Ellos lo vieron volverse polvo tras que Naruto y Sasuke lo derrotaran uniendo sus fuerzas.

Las palabras de éste, vinieron a la mente de Kakashi inmediatamente:

«Vendrán más como yo; mientras haya Uchiha vivos, Madara Uchiha estará vivo todavía, y la maldición del odio perdurará por siempre, no importa cómo, no importa si la encadenas, si la encierras, si la niegas, el odio perdurara…»

—¡Déjate de bromas estúpidas! —exclamó Kakashi de pronto—. Deja de decir tonterías referentes a un enemigo ya muerto hace más de un año… si realmente él hubiera conseguido una manera de volver, ya había tramado una represalia contra Konoha y nosotros. Uchiha Madara sobresalió sobre todos los Uchiha por su impresionante perspicacia.

Kabuto sonrió desde el cuerpo de Obito.

—Cree lo que quieras creer… al fin y al cabo, veamos cuánto tiempo más puedes seguir protegiendo a esos chiquillos tuyos —miró a Naruto, Sasuke y Sakura; algo que no pasó por desapercibido por Kakashi ni siquiera por un minúsculo desliz—. Si realmente te llamas sensei a ti mismo, Kakashi, entonces, sabrás como protegerlos… aunque lo dudo —terminó soltando una risa que para Kakashi sonaba desagradable y asquerosa.

Calló tan rápido como comenzó. Sasuke le cubrió los ojos a la más inocente de ellos, a Fluttershy para que no fuese testigo de cómo él ultimó a Obito. Pues el final de éste no pudo ser más sanguinolento. Kakashi clavó su raikiri final en el cuello de éste, llegando al kunai con el propio talismán que controlaba sus acciones y salpicando con ése líquido negro que parecía ser el reemplazante de la sangre a Kakashi en distintas partes.

Como una especie de trofeo, Kakashi levantó a lo alto el arma bañado ése enigmático líquido con el condenado papel que lo controlaba empapado por el mismo. Mientras que, a su vez, Kakashi respiraba de forma entrecortada y cerraba su ojo que portaba el sharingan pues el chakra se le agotaba segundo tras segundo lo tenía encendido.

—Esto se terminó.

—¡Sí ganamos! —exclamó Naruto alegremente.

Pinkie Pie comenzó a saltar de alegría, como si los dos grandes atributos que poseía en el torso no le impidieran la movilidad en lo más mínimo.

—¡SÍ GANAMOS, GANAMOS, GANAMOS! ¡Y SOLO NOS TOMÓ TRES CAPÍTULOS!

Todos la miraron confundidos.

—¿Capítulos? —inquirió Kakashi—. ¿Qué capítulos?

—No lo sé —se encogió de hombros y empezó a reírse. Junto con ella comenzaron a reírse todos los demás por la gracia que le provocaba el comportamiento infantil y tierno de la muchacha, hasta que…

¡Obito comenzó a levantarse otra vez! Por un momento, todos miraron espantados y encolerizados, ¡creían que ya la batalla había terminado! ¡Que la victoria les había llegado a ellos! Hasta que… Obito se tocó el cuello y miró con cierta molestia a Kakashi.

—Muchas gracias ciclope, ahora tengo dolores en el cuello.

Kakashi le miró atónito, y todos a su vez por igual, antes de empezar a reírse a carcajadas sonoras de eso. ¡Hasta Sasuke se reía como si no hubiera un mañana! Algo que Naruto le recriminó espantado, y que acabó con él recibiendo un porrazo con la empuñadura de su espalda.

No tardaron en llegar los tres miembros de Taka, y con ellos Winona colgada en la espalda de Jûgo, hechos puré básicamente, las ropas rasgadas en varias partes y mugre en distintos trozos de sus capuchas negras. Cuando había llegado, todo terminó y ellos habían ganado aparentemente, pues ya nadie seguía luchado allí. Entonces, Suigetsu miró a Jûgo y le dijo (en sentido de broma):

—Les dije que teníamos que dar la vuelta en Albuquerque.

—¡Cállate, Suigetsu! —le gritó Karin de inmediato.

Allí Winona se reencontró con parcialmente lastimado Uchiha Sasuke, quien simplemente le dedicó una pequeña sonrisa, y a su vez, ella también le dio una sonrisa abriendo la boca de una cierta forma tierna. Algo poco común a ojos de Naruto —que tendía a sacar indirectas de hechos—, por lo que en menos de un instante saltó por delante de ambos y le gritó a Sasuke apuntándolo.

—¡Ja! ¡Lo sabía todo este tiempo! ¡No es común que una chica y un chico peleen tanto! ¡Sasuke está enamorado de Winona! —se rió de forma sonora y burlona del muchacho de cabello añilado.

—¡Cállate, Usuratonkachi!

—¿Por qué? ¿Tímido a admitir la verdad, «Sasuke-chan»? —volvió a reírse aún más fuertemente.

Ignorando como la mirada de Sasuke se ensombrecía. Cunado Naruto recobró el aliento y miró a su mejor amigo, lo vio con la mirada completamente ensombrecida por sus cabellos, aunque notó un mortífero brillo escarlata allí. Estaba en grandes problemas. Sasuke hizo algo que no hizo en toda la batalla por falta de chakra, pero que ahora volvía a tener de la nada…

—Uzumaki —le sonaba como un demonio colérico—, date por muerto.

En menos de un instante. Naruto se hallaba corriendo despavorido de distintas flechas de llamas negras del amaterasu que Sasuke le lanzaba por haberle llamado por el seudónimo que más odiaba en toda la tierra, mientras lo perseguía con cólera. (Junto con que le dijeran «cabeza de gallo» Sasuke odiaba a muerte que alguien le llamara «Sasuke-chan»)

—¡AY, SASUKE CÁLMATE, ERA SOLO UNA BROMA! —le gritaba desesperadamente, pero Sasuke continuaba lanzándole proyectiles del tamaño de una cabaña a Naruto que con dificultad las esquivaba.

—¡ESTÁS BIEN MUERTO, UZUMAKI!

Los demás observaron la escena, típica de ambos riéndose por las tonterías que hacían, salvo por Fluttershy.

—Sakura-san, ¿no deberíamos ayudarlos?

—No, usualmente Sasuke se calma después de unos minutos.

Y ambos continuaron esa persecución en la cual Naruto intentaba salvar su retaguardia de ser calcinada y Sasuke tratando de afinar la puntería, mientras que el sol se perdía en el ocaso, dando inicio a la tarde.

Todo terminó con Sasuke trayendo a un noqueado Naruto, cargándolo por el cuello de su chaqueta; y tras ese inesperado y chistoso incidente, los que resultaron heridos por toda esa pelea, fueron sanados sin ningún problema por la mano médica y amiga de Sakura que era una excepcional ninja médico.

Según Kakashi, lo mejor sería ir a buscar un lugar por donde quedarse. Ignorando los pataleos continuos de Naruto de querer quedarse a dormir al aire libre.

Kabuto soltó una breve carcajada y deshizo el sello de carnero.

—Así que me derrotaron. No importa —miró hacia una pequeña ficha que tenía resguardada y alejada de las demás—. Aún tengo mi «as» guardado en mi manga. No se lo comenté ni siquiera a Madara-sama, porque sin duda… quedaría mortificado si se lo mostrara; a fin de cuentas, es el único ser en todo en todo el mundo que sería capaz de provocar tal efecto.

Se vistió con la capucha marrón que tenía y salió al exterior. Aún utilizaba el viejo refugio que habían utilizado inicialmente Obito cuando aún permanecía con vida, fue entonces, allí afuera, que alguien le llamó la atención:

—¿Fuiste derrotado? —era chistoso, en cierta forma, la voz de aquel hombre le recordaba a Naruto, pero más grave aún.

—Sí, el equipo siete son huesos duros de roer.

—Ya veo.

(Naruto Shippūden soundtrack II — Hidan theme)

Vio a aquel individuo con una llamativa máscara blanca carente de expresiones faciales sentado en uno de los huesos del animal de tamaño descomunal que adornaban el exterior de la guarida en la zona más alta como si no temiera a caerse de semejante altura, parecía un ANBU pero la idea era fácil de descartar por la larga túnica negra que hacia contraste con dicho antifaz, aun así, este individuo tenía una curiosa cabellera. Una larga y enmarañada melena que brotaba por detrás de la máscara que encubría su identidad.

—Es la segunda vez que te veo. Pero nunca me has dicho tu nombre. —Lo conoció desde los días remotos en que Orochimaru entrenaba celosamente a Sasuke. Había tenido poco contacto con Orochimaru, pero mucho con la organización Akatsuki, siendo específicamente, con Uchiha Obito. Pero éste individuo siempre le fue alguien que poseía una enigmática aura de misterio y oscuridad tras de sí.

El enmascarado agachó la cabeza y, por lo bajo, soltó una pequeña risa.

—¿Qué modales los míos? —se enderezó y luego, en menos de un parpadeo apareció ante él—. Llámame: Nanaitsumi.

—¿Nanaitsumi? Siete pecados capitales, ¿por qué tal apodo?

—Tienen que ver con mis principios y motivaciones.

¿Motivos? Kabuto sentía una creciente curiosidad por éstos extraños planes que él parecía ocultar.

—¿Se puede saber qué son exactamente esos motivos?

—Dime —levantó la mirada, o eso conjeturo Kabuto por la falta de orificios en esa dichosa máscara—, ¿alguna vez oíste acerca de la leyenda del Fennisuku?

(Tema concluye aquí)


Tema de cierre.

SPINNING WORLD.

(Ending 32 de Naruto: Shippûden y mi favorito personal :,D)

Comienza con Naruto y Sasuke. La imagen muestra las escenas con dos recuadros rectangulares negros abajo y arriba dándole un aspecto cinematográfico.

En un páramo de un bello cielo azul, debajo de ellos no hay nada más que agua que refleja el color del cielo por debajo de sus pies, agregándoles un tono cerúleo a ellos.

Naruto abalanza su mano por su palma. Mientras que Sasuke simplemente se dedica a observarlo.

Tras una escena, que emula exactamente la portada del capítulo 341 proveniente del manga, donde Sasuke blande su espada y Naruto utiliza el icónico sello del Kage bunshin.

Seguidamente, ambos comienzan a pelear. Los intentos de Naruto por golpear a Sasuke fallan miserablemente y él termina por ser vapuleado por éste tres veces.

Cae al suelo. Aun así, se levanta y crea tres réplicas de sí mismo.

(Nando tatakitsukerarete mo) Sin importa cuántas veces me derriben.

( Akiramerareru wake nado wanaku genten kaiki) No hay posibilidad de que me rinda. ¡Persistiré hasta lograrlo!

La escena siguiente muestra a Naruto y Sasuke ambos con doce años el uno detrás del otro. Sonriendo cada uno a su manera.

Vuelve al conflicto de ambos en ese páramo celestial, en donde ambos combaten con sus armas predilectas. Sasuke empuñando su espada mientras Naruto blande una pequeña kunai, pero aun así es capaz de atajar los golpes de éste.

( Genjitsu to wa baibai shite mukashi mitai ni waiwai shitai keredo) Me encantaría volver a pasar un buen rato como antes y despedirme de esta realidad. ¡Pero no puedo hacer eso, no puedo darme ese lujo; así que cortaré mi vía!

Ambos terminan por chocar sus armas y sus miradas se enfrentan mientras el filo de ambos objetos sale disparado ante ellos.

En un determinado momento, Naruto se abalanza sobre Sasuke, aferrándose de la cintura de éste, perdiendo ambos sus armas en el proceso y terminando desparramados en medio de la poca agua que hay allí.

( Nokori wazuka no shouki torimodoshite) Recogiendo lo remanente de mi poca sanidad.

( Me no mae no tobira kojiakete miseru) ¡Esa gran puerta ante mi mirada, yo habré de forzar!

Ambos se levantan —pero realizando un esfuerzo sobrehumano—. Naruto —arrodillado delante de Sasuke— rápidamente mira hacia la derecha de ambos con suspicacia, como si presintiera que alguien se acerca. Seguidamente, Sasuke se levanta completamente.

Seguidamente, todo tipo de shinobi, samuráis y demás tipos de luchadores se aparecen ante ellos, empuñando todo tipos de armas, desde cadenas con guadañas hasta katanas. Seguidamente, estos hombres acometen con ambos protagonistas.

( Itsudemo sou nanda: Wasuregachina koto ga) La misma historia es: lo que propenso somos a olvidar.

( Nani yori mo taisetsuna koto datte) De lejos es… lo más… ¡Importante!

Al ritmo del coro, Naruto y Sasuke saltan en los aires y agarran sus armas que aún no llegaban a tocar el suelo. Acabando velozmente con un grupo cada uno, terminando ambos espalda contra la espalda del otro. Los dos se miran un instante sonriéndose de manera desafiadora.

Ambos se abalanzan contra el grupo que cada uno tiene por delante. Ambos los acaban en menos de un instante con facilidad.

( Nani ga machiukete iyou to kamawanai) Sin importar lo que me esté esperando allá en la lejanía.

( Ame nimo makezu yami o terasu; Kono kyoujin na kokoro ga areba) ¡Brillando en la oscuridad, ni la lluvia me detendrá; mientras tenga éste valiente corazón!

En un instante viéndose superados en número, un aliado viene desde arriba, ¡es Kakashi! Él termina por vencer a un grupo entero sin prácticamente sudar una gota y sin preocupación alguna.

Otro grupo termina vencido por completo por uno de los puñetazos demoledores de Sakura que los levantan hacia arriba.

( Kono toki kono basho ni tsudoishi nakamatachi) Nuestros camaradas se están reuniendo, en este momento, en ése lugar.

Finalmente, Naruto y Sasuke, ambos combinan sus técnicas predilectas —el rasengan y el chidori— acabando por formar una súper técnica en forma de una esfera añil que arrasa con los que quedaban.

(Mawari tsudzukeru sekai... ) ¡Haciendo frente al infinito mundo giratorio!

(...nanbitotari tomo tomeru koto wa dekinai yo ) ¡No hay nada existente que vaya a parar!

Finalmente el ending termina con una conmovedora escena del equipo siete, rehaciendo la misma foto que tenían antes. Solo que en esta ocasión, Naruto sonríe con dicha.


Próximamente: Las cosas se ponen iracundas con Madara y Tirek. A la vez que una nueva antagonista surge de las sombras con un aire de feminidad tentativa para el Uchiha, éste confronta finalmente a Tirek.

Próximamente en Naruto: Yūjō no Arashi:

INTERLUDIO

TIREK VS MADARA.