Hola n.n

Feliz San Valentín! 3 Chocolates y abrazos para todos ! =D

Está historia está dedicada a mi querido Linketo como regalo del día de San Valentín (soy pobre y no tengo nada mejor que darte u.u) Espero que te guste. Muackisss

Hetalia y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Himaruya-sama bla bla bla... Sólo los uso con fines de diversión bla bla bla... (Pero algún día serán míos muajaja) Mientras tanto ya saben. Y por supuesto tampoco me pertenecen las tablas de musa hetaliana créditos a su respectivo autor (si lee esto que sepa que no le estoy robando nada)

Gracias a los que se toman la molestia de leer y a NuevoMundo por agregar a follows

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Just you and me

Titulo: Segundo instante

Claim: InglaterraxNyo! Japon (ArthurxSakura)

Prompt: #4 Manos

Advertencias: Muchisisisima cursilería de mi parte xD

Realmente se sentía como un maldito acusador... Arthur se lamento por milésima vez, tratando de concentrarse en el libro que obviamente no estaba leyendo (sobre todo por el hecho de que lo estaba sosteniendo al revés). Al darse cuenta de su error se sonrojo completamente y lo acomodó como debía de ser, volteando a todos lados para ver sí nadie se había dado cuenta.

"¿Que diablos pasa conmigo?" bufo molesto, hundiendo la cabeza entre las paginas. Sí tan sólo no la hubiera conocido, sí no sus manos se hubieran rozado en ese instante, si no se hubiera perdido en sus hipnotizantes ojos. Sí tan sólo esa joven no lo hubiera cautivado tanto. Si tan solo no se hubiera enamorado de ella….Entonces no estaría sentado en una de las últimas bancas de la biblioteca observándola atentamente, atento a cada movimiento que hacía. Desde la forma delicada en que apoyaba su cabeza entre su manos; su mirada profunda, totalmente concentrada en lo que leía; hasta la forma en que sus dedos blancos y menudos rozaban cada una de las paginas.

No podía evitar perderse en ella. En la forma casi sutil que tenía para expresar las emociones que sentía con cada párrafo leído, moviendo sus ojos, lanzado exclamaciones inaudibles que ponían en claro lo que sentía en ese momento. Sabia que esta feliz aunque sus labios sólo se curvaran ligeramente de vez en cuando. Su sonrisa era tan perfecta. Ella era tan bella como un hada...

No dejaba de mirar sus manos tan hermosas y finas. Aquellas manos que con simple roce lo habían cautivado, que deseaba apretar entre las suyas y no soltarlas nunca. Qué envidia tenía de aquellos libros que Sakura tomaba entre sus manos, de cada página que rozaba con sus dedos...

Porque un simple roce de sus manos. Porque un pequeño instante habían sido suficiente como para hacer que se enamorara de ella...

Un ruido irritante lo saco de sus ensoñaciones. Tenía un nuevo mensaje de texto en su celular, al parecer debía revisar unos papeles muy importantes... Cansado y sin poder huir de sus deberes, se levanto de su asiento lanzando una última mirada a esa bella castaña de sus sueños

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Una joven castaña corría por los pasillos del campus tratando de llegar rápidamente a su destino. Había quedado de acuerdo en verse en la cafetería con su hermano para ayudarlo con uno de sus reportes para el periódico escolar. Sin embargo, había estado tan entretenida en la biblioteca leyendo que no se percato de la hora hasta que era demasiado tarde. Odiaba ser impuntual y mucho menos hacer esperar a su hermano. No quería causarle problemas. Las agujas de su reloj marcaban que sólo faltaban dos minutos para la hora pactada. Iba tan entretenida en sus pensamientos que no se dio cuenta que alguien se atravesaba en su camino. Sólo sintió un fuerte choque que hizo que cayera al suelo, mientras varias hojas volaban sobre su cabeza.

-¡¿Pero qué rayos...?! -oyó una voz que exclamaba. Al dirigir su mirada a lugar donde provenía la voz observo a un muy familiar ingles que se sobaba un brazo del golpe que se había dado- ¿estas bien?- agrego al darse cuenta de con quien había tropezado. En ese momento la japonesa, no pudo evitar perderse en sus orbes esmeralda que lo hacían ver tan atractivo y que tanto le llamaban la atención

-S-si… yo… lo siento…- murmuró apenada, desviando su mirada y tratando de recoger los papeles que había tirado- l-lamento darte molestias otra vez, Arthur-san …

-No fue tu culpa- le sonrió el rubio- con todos estos papeles no podía ver por dónde iba…

- Ya veo...- susurro apurándose a recoger todo ese desastre, tomando todos los papeles que podía- Aun asi es mi culpa yo también iba demasiado deprisa como para observar por donde caminaba… mis disculpas Arthur-san… yo...- En ese instante sus manos se volvieron a encontrar, al tomar el mismo papel por casualidad. Los orbes oscuros se volvieron a topar con los esmeraldas y se miraron por varios minutos sin romper el contacto visual, como si el mundo se hubiese detenido y solo estuvieran ellos.

El británico fue el primero en romper el contacto, apartando su mano rápidamente, al momento que desviaba su mirada, tosiendo un poco para ocultar el sonrojo que cubría sus mejillas. La japonesa solo volteo su rostro intentando esconder sus sonrojo también, apretando con fuerza los papeles contra su pecho y tratando de controlar su pulso que se había incrementado notablemente.

-¿Puedes levantarte?- escucho que le preguntaba el rubio extendiéndole su brazo para ayudarla. Sakura solo observo sus mano por un segundo, admirando lo bien cuidada y delicada que era a pesar de ser de un hombre. Levanto su vista viendo como este le dedicaba una cálida sonrisa y le transmitía confianza. Tomo su mano tímidamente y se puso de pie, quedando frente a frente, sin terminar el contacto entre ellos.

En ese instante, solo pudo pensar que no importaba cuantas veces cayera, si solo esas manos la ayudaran a levantarse siempre…