Hola a todos! Perdón por la tardanza...
Bueno... No hay excusas que valgan, pero primero me fui de vacaciones, y luego la escuela... Asi que espero aún quieran leer este pequeño capítulo.
Habrán varios como este; cada personaje tendrá su Despertar. Si bien es cortito, estoy satisfecha con el resultado.
Advertencias: Leve mención de Yullen; Quizás algún error. (Quien quiera ser mi beta, bienvenido sea! Mande PM)
Sin más que decir, a la historia!
Capítulo 2: El Despertar de Neah
Neah tenía 12 años cuando Despertó.
Una tarde que el mayor de los hermanos Walker se encontraba tocando el piano para que su pequeño hermano se durmiera, tuvo una visión fugaz de alguien tocando el piano y cantando. Reconoció la letra, era la canción de cuna que su madre les cantaba de pequeños.
Neah sabía que no había partitura para tal canción, asi que decidió concentrarse en crear dicha partitura, basándose en lo que oía en su visión. Conforme el tiempo pasaba y la canción tenía forma, la visión se aclaraba más y más Al final, se develó que Allen era quien tocaba dicha melodía. Un Allen mayor a su hermano, uno que tenía la sensación de conocer incluso aún mejor que a éste. En el preciso momento en que Neah hacía ese descubrimiento, todo se volvió negro.
"Mana, te protegeré"
"Neah, cuidado!"
"Eres el Decimocuarto discípulo de Noé… Eres capaz de controlar el Arca, eres el Músico"
Dolor. Frustración. Tristeza.
Qué sucedía? Sabía que estaba muerto, que ambos lo estaban, habían terminado la guerra.
Sabía que había matado a casi todos los Noahs, quedando solo su querida Road y el Conde del Milenio. Protegió a Mana, encontró su muerte. Sus memorias habían pasado a Allen. Y Allen había sido adoptado por su hermano. Había convivió con Allen en su cabeza. A lo último, el muchacho había notado su presencia, y la había combatido. Fue tratado de traidor por la misma organización que lo necesitó. Huyó por su cuenta. Al final, el Conde había lanzado su gran ataque, y allí fueron ambos a pelear.
Un acuerdo, y dos personas a quien proteger. Road y aquél samurái.
Se había develado el motivo real de la guerra. Murieron con la promesa.
Imágenes pasaron por su mente.
Allen dudando si tocar nuevamente el piano para meterse en la última pelea.
"Eres el Músico ahora, Allen. Mi arca es tuya, mi don es tuyo, mi vida es tuya. El nuevo Decimocuarto"
La determinación de ceder su cuerpo para salvar a Yuu Kanda. "Hazlo Neah, confío en ti"
La sorpresa en el rostro del menor cuando debió encadenarlo y tomar a la fuerza el cuerpo, cuando el samurái mató a Road. "Neah, qué haces? No lo mates, por favor!"
Sentimientos afloraron a su pecho.
Dolor de ver a la pequeña Road morir, de quebrar la confianza que su sobrino depositó en él.
Furia contra el samurái… y frustración con el mismo, por no haber hecho nada.
Tristeza por el Conde, que los obligaba a morir a todos, sabiendo que había otro camino.
Placer cuando lastimó una y otra vez al asesino de la novena Noah
Paz que inundó cada uno de sus sentidos, al saberse perdonado por Allen.
Neah despertó. Preguntándose qué había sucedido. Miró alrededor, y vislumbró la blanca cabellera de su hermano. Seguía dormido.
Un torbellino de imágenes se agolpó en su cabeza, y lo recordó todo
-Soy el Decimocuarto Noé, hermano de Mana, músico del Arca- declaró al aire, estupefacto- Ayudé a matar a Adam… La guerra finalizó, por suerte…- sonrió y se dejó llevar al mundo de los sueños.
-…Te protegeré, Allen- y se durmió.
N/A: Qué les pareció? Trataré de esforzarme un poco más en el próximo n.n
Por favor, como siempre, se aceptan críticas constructivas, palabras de aliento, correciones... e ideas.
Me gusta cuando tienen en cuenta mis ideas, así que tendré en cuenta las suyas.
Reviews, please! Me han dicho que no dejan reviews para salvar a Allen, asi que comenten en qué situación quisieran verlo n.n kukuku~
Akkita fuera.
